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Miro la foto y siento que es la obra m representativa de este tiempo. Me doy el lujo de sentenciarlo y disfrutarla desde mi impune ignorancia. S lo lograron, unieron el segundo meteorito m grande encontrado en la tierra. En el apartado de televisión Chiqui Fernández, Inma Cuevas, Víctor Clavijo y Gracia Olayo por la serie «Mujeres» fueron galardonados con los premios actriz protagonista, actriz secundaria y actor y actriz de reparto. Completaron el plantel, Mariano Pea por su trabajo en «Aída» (actor secundario) y José Luis Gil por «Aquí no hay quien viva» (actor protagonista). Finalmente, los premios revelación fueron a parar a Ivana Baquero por «El laberinto del fauno» y Raúl Arévalo por «Azuloscurocasinegro».

Otro aspecto a mejorar de Makassar es su provision de bebidas espirituales. Es muy dificil encontrar cervezas en los bares. Solo en las discos. Para confiar en la autenticidad de una obra es necesario que los galeristas y coleccionistas, amparados siempre en la pericia de las instituciones cubanas, dominen el pedigree o historial tanto de la pintura como del poseedor de la misma. Actualmente casas importantes como Christie no hacen transacciones si no tienen informaci suficiente de las personas interesadas. En el caso del intercambio art entre Cuba y Estados Unidos es imprescindible la existencia de un tejido pol que facilite este tipo de trabajo.

El 8 de Septiembre partieron hacia el Polo (ya primavera austral). En total 8 personas, que poco despu de la salida sufrieron de lo lindo con unas bajadas de temperaturas hasta 51 bajo cero. Despu de un expulsado del equipo, les fueron encomendadas otras tareas a tres de ellos y por lo tanto el 19 de Octubre se dirigieron finalmente hacia el Polo 5 expedicionarios.

Desde el inicio comprendemos que el vínculo entre Otto y Ana, ese de «la vida en capicúa», es uno geométrico, y Medem aplica esa geometría a los puntos de vista (el primer contacto visual, el primer beso, el primer encuentro sexual, todo se observa desde dos perspectivas) y a la puesta en escena. El film comienza y termina de igual manera, hay sentencias que se repiten en sincronía («mi vida solo ha dado la vuelta una vez y no del todo, falta lo más importante», «estoy esperando la casualidad de mi vida, la más grande y eso que las he tenido de muchas clases, podría contar mi vida uniendo casualidades») pero hay, por sobre todo, un trayecto constante de un mundo a otro (del más poético y esperanzador al más realista y crudo), eso que tan bien le sale a Medem, que es tan imperceptible como sobrecogedor. El director está explorando en simultáneo dos universos que no solo son los de Otto y Ana, sino los del destino y las casualidades.

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